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8/6/2020

ENTREVISTA A GERARDO PRIETO

Gerardo Prieto es el responsable de los atletas de élite de la Zurich Marató de Barcelona. Año tras año viaja a Kenia para conocer a los atletas que tomarán parte en la prueba barcelonesa, “ojeando” en los Training Camps de Iten, cuna de campeones, el lugar de donde han salido algunos de los mejores fondistas de la historia. La pandemia actual ha trastornado el día a día de los atletas, que sólo piensan en que toda esta situación pase lo antes posible. 

ENTREVISTA A GERARDO PRIETO
-¿Qué medidas se están tomando en Kenia y Etiopía para retener el virus? -Kenia lleva oficialmente reportados 55 fallecidos y Etiopía seis por covid19.  Viendo los errores y divergencias en el recuento de los países occidentales es fácil suponer que los datos ofrecidos por los países africanos son también muy provisionales. Las informaciones directas también hablan de cierta normalidad salvo por las normas de distanciamiento decretadas por el gobierno. 
La pandemia que afecta sobre todo a personas mayores no parece progresar en una zona en la que el 75% de su población tiene menos de 30 años y los mayores de 65 apenas representan un dos por ciento. En Rift Valley la dispersión en shambas (granjas) unifamiliares es la normalidad. En todo caso, la enfermedad sigue siendo un tabú en África y los más débiles se guardan en casa. Por comparar,  España roza un  20% de mayores de 65 y la esperanza de vida de los españoles casi alcanza los 84. En Kenia y Etiopia no hay ancianos ni geriátricos que puedan ser pasto del covid19 tal y como ha sucedido en los países más desarrollados.  Tienen otros problemas sanitarios mucho más graves, y crónicos como la malaria, que solo en Kenia afecta a 3 millones de personas y mata a más de 10.000 al año. Un buen número de atletas sufren episodios temporales de malaria, que superan sin problemas gracias a su fortaleza y a la convivencia con el mosquito desde niños. 
-¿Como han adaptado su día a día de entrenamiento a la nueva situación? -La élite se ha confinado en sus campos de entrenamiento o en sus shambas, haciendo salidas individuales para rodar. Han tenido que cambiar el chip cuando estaban en plena forma, cuando su preparación para los maratones de primavera en Barcelona, Madrid, Hamburgo, Rotterdam, Paris, Londres… estaba al 90 por ciento.  Lo que han hecho es aplicar la lógica: volver a empezar, iniciar una nueva preparación para un previsible otoño saturado de oportunidades –ojalá- : el nuevo objetivo está a cinco meses vista y se ha aprovechado el parón del trabajo en grupo para potenciar los entrenamientos individuales de fuerza. “La calidad la trabajamos con fartleks, que son menos intensos que los entrenamientos en pista. Las tiradas largas, con prudencia, sí que las hacemos”, me ha respondido Marc Roig desde el training camp de Kaptagat en Kenia. 
-¿Cómo prevén el futuro? Futuro incierto porque como afirma desde Iten el ganador en ZMB de 2017, Jonah Chesum, “los corredores dependemos de estas carreras para sobrevivir”. Sin duda, éstas son el soporte vital y el mejor escaparate para sus patrocinadores. En esta parte del mundo no existe un plan ADO o becas federativas. Solo los craks como Kipchoge, Bekele o Kamworor pueden resistir el parón y echar una mano a los rookies.  Su admirable cultura harambee, (en castizo, la unión hace la fuerza) les ayuda a sobrevivir como grupo solidario.
-¿Este parón obligado, hasta qué punto les afecta en su condición física y mental?  - De momento parece que resisten. Hay más ganas de competir que nunca, pero creo que eso es un deseo universalmente compartido por profesionales y runners. En mis correos suelo comentar que aquí también hay hambre de correr. Imagino que vamos a vivir una explosión de registros nunca vista el día que vuelva sonar el tiro de salida. 

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